Violan, golpean y amenazan de muerte a travesti en la Coronilla
martes, 28 de mayo de 2013
Eran las cuatro de la madrugada del sábado 25 de mayo y Mireya (nombre cambiado) soportaba apenas el frío, en la avenida Aroma entre Ayacucho y Junín, a la espera de un cliente que requiera sus servicios sexuales.
Una vagoneta blanca tipo taxi frenó a su lado y un hombre mayor, de bigotes, le preguntó su tarifa. Mireya se la dijo y luego de negociar una cifra se subió al vehículo. El carro avanzó una media cuadra y frenó de nuevo para que subieran otros dos jóvenes.
El chofer la tomó de los cabellos y la inmovilizó en el asiento mientras los otros dos hombres le golpeaban. El carro llegó a una zona oscura y desolada de la Coronilla. Mireya fue arrastrada por un camino pedregoso y luego desnudada con violencia.
Sus agresores la violaron y el chofer le colocó una navaja en la garganta para decirle: “yo soy el descuartizador y hoy te vas a morir”, mientras su víctima lloraba e imploraba por su vida.
Los tres delincuentes le golpearon de nuevo y la metieron al carro para arrojarla después en un paraje de Chiquicollo. Una mujer le ayudó y llamó a Radiopatrullas que la trasladó hasta el hospital Viedma donde fue internada hasta el domingo.
Hasta ayer, en la fuerza anticrimen no se había formalizado una denuncia.
La representante de la comunidad Trans, Gays, Lesbianas y Bisexuales (TGLB), Raysa Torriani, dijo que Mireya está profundamente traumatizada por lo sucedido. “Tener un cuchillo bajo la garganta y miedo de morir en ese instante, además de ser humillada y abusada de esa manera, es terrible. Ni siquiera ha querido salir de su casa. Estamos trabajando con una psicóloga para que pueda denunciar y esperamos que lo pueda hacer en las próximas horas”, sostuvo Torriani.
Ante un rumor de que este acto podría tratarse de una venganza de algún grupo de taxistas por la denuncia presentada hace semanas, en contra de varios choferes que golpearon a otro travesti en El Prado, Torriani dijo que no cree que los casos estén vinculados, sino que se trata de una muestra más de la violencia que existe contra la población TGLB en Cochabamba.
El director de la fuerza anticrimen, coronel Remy Ampuero, dijo que está a la espera de que se formalice la denuncia para investigar el caso.
El Defensor del Pueblo, Raúl Castro, conversó con Torriani y se comprometió a efectuar gestiones para que este caso sea investigado y sancionado como corresponde. La autoridad lamentó la intolerancia y la violencia ejercida contra Mireya.
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