Caen tres personas que llevaban cuerpos desmembrados
viernes, 24 de mayo de 2013
Una vagoneta blanca Toyota Caldina llegó a la tranca de Locotal, en la zona del Chapare, y los policías de Umopar la interceptaron para buscar droga. Los efectivos no imaginaban que, al abrir la cajuela, descubrirían un macabro cargamento. En dos bolsas de yute quintaleras, hallaron cadáveres desmembrados que desprendían un hedor insoportable.
Los restos humanos no eran osamentas antiguas, sino extremidades inferiores y superiores con tejido muscular en descomposición, tórax y otras partes. Junto a las bolsas, encontraron una picota y una pala.
El hallazgo ocurrió a la una de la madrugada en el puesto de control de Locotal, en el sector de Paracti, a 120 kilómetros de la ciudad.
Los agentes de Umopar interrogaron a los tres hombres sobre la procedencia de los restos. Uno de ellos sostuvo que es empleado de una universidad privada en la que se estudia la carrera de Medicina y que los restos humanos eran utilizados para efectuar estudios y prácticas científicas.
Según este funcionario, una autoridad universitaria le encargó enterrar los restos humanos. Los otros dos cómplices dijeron que fueron contratados por el empleado de universidad para enterrar los cadáveres en el cementerio, pero al llegar al camposanto les habrían dicho que debían presentar certificados de defunción, por lo que optaron trasladar los restos hasta el Chapare, Ivirgarzama en concreto, donde pretendían sepultar los cadáveres. Por el trabajo, los dos ayudantes iban a recibir un pago de 200 bolivianos, según su testimonio.
Los detenidos no sabían explicar cómo la universidad consiguió los restos ni si el traslado que pensaban efectuar era legal.
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