Perros salvajes atacan al ganado y a los comunarios en Sipe Sipe. En las comunidades de Quiroz Rancho, Vila Vila, Sauce Rancho, Caramarca y Montecanto al menos 13 vacas y 12 ovejas fueron agredidas en el último año. A esto se suma el daño en los sembradíos ocasionado por el paso de las jaurías.
Los campesinos de las cinco comunidades y el personal de salud de los hospitales de Sipe Sipe y Mallco Rancho, alarmados por los sucesos, informaron del peligro a las autoridades municipales.
Los campesinos se encuentran asustados y relatan los ataques. Ayer, por ejemplo, en Quiroz Rancho murió un ternero más, con el que suman 13.
Los vecinos (de Quiroz Ranco) relataron que las jaurías se fueron formando desde el año pasado, cuando poblaciones migrantes se asentaron en el límite municipal con Vinto.
“Debe ser que tienen hambre. La gente de esos lados se sale y dejan a sus perros afuera”, dijo Maximiliana Guzmán, tratando de encontrar una explicación al suceso.
Contó que una mañana, en el intento de defender a su ganado, les arrojó una piedra y todos los perros se volvieron en contra de ella y la atacaron. “Todos se voltearon a querer morderme, más bien alcancé a coger un rastrillo y me defendí con eso”, contó la anciana.
“Los perros salen de repente de los maizales y nos atacan, más bien hasta ahora no atacaron a ningún niño”, relató Nelson Paco.
Más al sur, los vecinos de Caramarca tomaron acciones en contra de los ataques. Un día se organizaron varios grupos y se armaron con todo lo que podían para alejarlos hasta el límite de su comunidad.
Ricardo Guzmán dijo que se está formando una nueva generación de perros “con una actitud rara”. Él recordó que a fines del año pasado algunas hembras llegaron a orillas del río para poner sus crías.
“Nos daba pena y por eso entre los vecinos nos distribuimos a sus criitas para cuidarlos”, dijo don Ricardo. Explicó que, pese que el animal fue acogido como un miembro más de su familia, hace unos días no lo reconoció y lo atacó cuando estaba con su esposa. Ambos son de la tercera edad.
EXPLICACIÓN “Es un caso atípico”, dijo el director de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), René Orozco. El profesional explica que se trata de un caso nunca antes registrado en Cochabamba y “podría tratarse de que los perros están asumiendo la actitud de sus antepasados, los lobos”.
Orozco informó que por lo general el perro que ataca es aquel que está enfermo con rabia, pero existen otros factores que deben ser estudiados para determinar su conducta en grupo. “Los perros al haber sido abandonados pueden asumir la actitud de los lobos y se agrupan como una estrategia de sobrevivencia y defensa”, dice.
Sin embargo, el profesional indicó que el ataque al ganado vacuno por perros salvajes en las comunidades de Sipe Sipe “es un tema delicado que necesita de una atención más meticulosa”.
Añadió que será necesaria una visita al lugar, además de la conformación de un equipo, para estudiar la actitud de los animales y analizar este fenómeno.



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